Clima y energía

El problema

El cambio climático global ya no es una amenaza sombría sobre el futuro sino una realidad que está comenzando a despertar, que está generando cambios inquietantes en el ambiente, y perturbando el delicado equilibrio que existe entre el ecosistema de nuestro planeta y las especies que de él dependen.

 

Los hospitales hacen un uso intensivo de los recursos y, si consideramos su modo de funcionamiento actual, contribuyen sustancialmente al cambio climático mientras de manera no intencional también contribuyen al desarrollo de enfermedades respiratorias, entre otras. El sector de la salud, debido a su tamaño e influencia, puede asumir un rol de liderazgo singular para mitigar las consecuencias del cambio climático, es decir para reducir la magnitud y consecuencias de tal cambio. A través de esto, puede generar una serie de beneficios compartidos entre cuestiones de salud, económicas y sociales para mejorar la salud de la población.


Por medio de la reducción de su huella de carbono y del acercamiento a la neutralidad en la emisión de gases de efecto invernadero, el sector de la salud puede demostrar el camino a seguir en esta era de recalentamiento global, y así demostrar su liderazgo en la defensa de un futuro saludable y sostenible.

Para avanzar con esto, la Organización Mundial de la Salud y Salud Sin Daño participan en un proyecto conjunto que tiene por objetivo dar respuestas al tema de la huella de carbono del sector de la salud.