Mitigación climática 

 

Beneficios compartidos de la mitigación climática

A partir de la reducción de la huella de carbono del sector de la salud se logran importantes beneficios económicos y de salud.

En los últimos años el sector de la salud de todo el mundo ha visto cómo temblaban sus presupuestos por causa de la volatilidad de los precios de la energía. Con seguridad, el costo de los combustibles fósiles aumentará aún más en los próximos años, por eso, las medidas en torno de la conservación, la eficiencia y el uso de energías alternativas implicarán beneficios financieros a largo plazo.

Por otra parte, la combustión de los combustibles fósiles vinculada con el uso de energía en los edificios y el transporte genera no sólo los gases responsables del calentamiento global, como dióxido de carbono, sino además un conjunto de otros contaminantes que se suman a la carga ambiental de las enfermedades.

Los informes de la OMS documentan de qué modo la contaminación del aire, el agua y otras formas de degradación ambiental ya están siendo responsables por millones de muertes por año en todo el mundo, todos problemas que se agravarán si no se toman medidas para mitigar el cambio climático.

 

Por medio de la reducción de su huella de carbono, el sector de la salud en muchos países puede contribuir a mejorar la salud y condiciones de vida de las poblaciones de zonas con altos niveles de contaminación.

Por último, en muchos países se ha demostrado que poner el énfasis en la atención primaria de la salud reduce la necesidad de tratamientos en etapas posteriores, que requieren un uso más intensivo de recursos. Por medio de estrategias para la prevención de enfermedades, se reduce la necesidad de tratamientos más intensivos y junto con ello se reduce también la huella de carbono del sector de la salud. Esto, a su vez, crea un círculo positivo, reduciendo la carga de la enfermedad que genera el consumo de combustibles fósiles por parte de este sector.

En este sentido, al reducirse la necesidad de servicios de salud con uso intensivo de la energía, se puede considerar que la atención primaria y la prevención de enfermedades son formas de mitigación climática.