Ftalatos y DEHP

En el hogar, el trabajo y los hospitales, las personas están constantemente expuestas a los ftalatos, una familia de productos químicos industriales que se utilizan como flexibilizantes para el plástico de PVC y como solventes en cosméticos y otros productos de consumo masivo.

Según estudios realizados en animales, los ftalatos pueden afectar el hígado, los riñones, los pulmones y los sistemas hormonales y reproductivos, especialmente los testículos en etapa de desarrollo.

Los insumos médicos fabricados a base de PVC flexible, tales como las bolsas de infusión y catéteres intravenosos, pueden contener más de 50% de un ftalato denominado di(2-etilhexil) ftalato (DEHP, por su sigla en inglés), que puede migrar directamente hacia el cuerpo del paciente desde de estos productos. Los pacientes más vulnerables, bebés en unidades de terapia intensiva neonatal (UTIN), reciben las dosis mayores.

Los médicos de la Escuela de Salud Pública de Harvard hallaron que los lactantes internados en terapia intensiva tratados con varios insumos médicos con DEHP tienen cinco veces más residuos de DEHP en sangre que aquéllos que no son tratados con estos productos. Otro estudio, disponible en inglés, determinó que los bebés en las UTIN de Estados Unidos tienen siete veces más residuos de DEHP en sangre que el común de los adultos.

Los científicos actualmente están publicando las primeras correlaciones entre la exposición y los efectos en los bebés.

Un estudio, disponible en inglés, halló una relación entre la exposición prenatal a ftalatos y alteraciones en los órganos reproductivos de los niños varones; otro vinculó la menor cantidad de hormonas sexuales en bebés varones con elevadas concentraciones de ftalatos en la leche materna.


Los organismos gubernamentales de Filipinas, la Unión Europea, EE. UU., Alemania y Canadá han reconocido que la exposición al DEHP a partir de insumos médicos constituye un potencial peligro.

La mayor preocupación se concentra en los bebés varones recién nacidos y por nacer, aunque también existe cierta preocupación con respecto a este mismo grupo de niños cuyas madres se someten a un tratamiento médico durante el embarazo o la lactancia; lactantes varones mayores de un año de edad; y bebés varones cuyas madres están expuestas al DEHP por vías no médicas.

El 28 de octubre de 2008, se agregó el DEHP a la lista de la Unión Europea de Sustancias Altamente Preocupantes debido a su toxicidad para el sistema reproductivo. La nueva legislación de la UE establece que, a partir del año 2010, todos los insumos médicos que contengan ftalatos deberán ser rotulados, de manera que los médicos y enfermeros puedan tomar decisiones con conocimiento de causa acerca de los productos que utilicen.

En Estados Unidos, la Administración de Drogas y Alimentos de (FDA, por su sigla en inglés) emitió una Notificación de Salud Pública en la que insta a los profesionales de la salud a utilizar alternativas a los insumos que contienen DEHP para ciertos pacientes vulnerables. En Canadá, un panel asesor de expertos del Departamento de Salud de ese país recomendó que los profesionales de la salud no utilizaran elementos que contengan DEHP para el tratamiento de mujeres embarazadas, mujeres en período de lactancia, lactantes, varones antes de la pubertad y pacientes sometidos a hemodiálisis por bypass cardíaco o cirugía de trasplante de corazón.

Salud Sin Daño (SSD) trabaja conjuntamente con profesionales de la salud y fabricantes de insumos médicos con el objetivo de identificar los productos que contienen DEHP y reemplazarlos por alternativas más seguras y accesibles.

La cantidad de alternativas aumenta constantemente, y los fabricantes las ofrecen en cada vez más regiones del mundo. Al igual que en insumos médicos, el PVC puede estar presente en materiales de la construcción, mobiliario y productos de oficina. Su reemplazo también en estos productos podrá reducir su carga total sobre el medio ambiente.

Fuera del ámbito de la salud, las personas están expuestas al DEHP y otros ftalatos a partir de múltiples fuentes, tales como productos de belleza, juguetes de PVC, cortinas para ducha de vinilo, asientos de automóviles, empapelados y muchos otros productos de consumo masivo. SSD ha elaborado un informe completo, disponible en inglés, acerca de los riesgos relacionados con la exposición total a ftalatos.